UN EJEMPLO, NO SOLO DE VIDA… DE EMPRENDIMIENTO

                                                          Jhon Fredy en el aula de clase


Jhon Fredy Carmona Rivillas es aprendiz de Gestión Administrativa en Puerto Triunfo, a la edad de 20 años, cuando hacia el curso de Patrullero en la Escuela Carlos Eugenio Restrepo de la Policía Nacional en el municipio de la Estrella, un accidente con un fusil Galil le hizo perder la vista totalmente y superar un coma de 22 días. Cuando despertó del coma, él creyó estar secuestrado por encontrarse amarrado a la cama en la Sala de Cuidados Intensivos, vendado y no poder ver nada, la enfermera de turno, junto a su familia le explicaron lo sucedido y para él en cierto sentido fue un alivio saber que no era un plagio.

Su fe en Dios le permitió asumir con fortaleza su nueva condición de discapacitado visual, lo que para él si fue una gran preocupación, fue enfrentar el hecho de cómo iba a mantener a su familia, dos hijos pequeños, su esposa y dos sobrinos huérfanos. En su lucha para superar su discapacidad, ingreso al Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos CRAC, allí aprendió desde como enhebrar una aguja, freír un huevo, usar el bastón, lavar, planchar, el uso del ábaco y lectura en braille, entre otras destrezas.

Siempre tuvo un gran gusto por la música y el canto; así que aprendió a tocar el teclado y la vihuela, así que empezó a trabajar en el Centro de Fe y Esperanza Trinitario como cantante de las alabanzas en el culto, llevando una voz de aliento, consolación y esperanza, pero sus ganas de progresar lo llevaron a aprender otro oficio que le permitiera mejorar sus ingresos, así que se dedicó al aprendizaje de la carpintería de manera empírica, el CRAC conoció al instructor de carpintería  del SENA Distrito Capital Miguel Ángel del cual no recuerda su apellido, él le enseñó las técnicas con matrices para tomar medidas, cortes, martillar, entre otras técnicas y así montó su taller en el municipio. La admiración de sus vecinos por su talento y capacidad para trabajar con la madera, le dieron preferencia para realizar los trabajos de carpintería que satisfaciera las necesidades en los hogares de sus conocidos.

Jhon Fredy, vive en Cocorná y siente en carne propia que los espacios públicos no incluyen las necesidades de movilidad y desplazamiento de los discapacitados en su diseño, motivo que lo lleva a postular su nombre en las listas de elegibles para el Concejo municipal para el período 2012 – 2016, para el cual quedó electo por un número importante de votos con respecto a los otros candidatos, en este mismo año, en el mes de agosto ingresa al SENA a formarse en la Tecnología en Gestión Administrativa, con el deseo de montar su propio templo y poder administrarlo eficientemente y prestar un buen servicio a la comunidad.

                                                     Una sonrisa que lo dice todo.

En su proyecto de vida no solo se ha proyectado en tener un Centro religioso, sino que además se proyecta como Alcalde para el 2020, por eso se prepara en el SENA, por que las personas en situación de discapacidad hoy son su razón de ser, en su proyecto de política pública en materia de discapacidad es luchar por que las personas discapacitadas tengan un vivienda digna, acceder a subsidios económicos, salud y espacios públicos adecuados para esta población especial.

Dice Jhon Fredy: “Las personas se crean muchas barreras. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, a mí no me gustaba la lectura y ahora que no puedo ver quisiera devorarme todos los libros. El valor de los ojos es invaluable, cada parte del cuerpo es valiosa para mí; mis dedos ahora son mis ojos para trabajar la madera y los que tienen todo se destruyen con el alcohol, cigarrillo, drogas… cada persona debe valorase y valorar su salud.

El SENA es el mejor aliado para todos los Colombianos, por ser una entidad incluyente, que busca para cada habitante darle las herramientas para que mejore su calidad de vida.

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